El tiempo lógico y el aserto de certidumbre anticipada. Un nuevo sofisma

Referencia presentada para la sesión del 6 de junio de 2020 del Seminario del Campo Freudiano de Barcelona, impartida por Angelina Arari sobre el Seminario 2 de Jacques Lacan El yo en la teoría de Freud y en la técnica psicoanalítica. 

  • Publicado en NODVS LIX, desembre de 2020

Paraules clau

tiempos lógicos, sofisma, sujeto, 

En este escrito temprano y riguroso Lacan propone un sofisma para dar cuenta del nacimiento del sujeto. Va a plantear tres instancias o evidencias del tiempo como lógico. Entre ellas se producen escansiones, a las que nombrará mociones de suspensión.

El instante de ver, el tiempo para comprender y el momento de concluir serán: el instante, la espera, la urgencia. En el trayecto; avances, dudas, retrocesos, prisa.

Será pertinente destacar la idea de acto que aparece modulada por la función de la estructura temporal. Asimismo implicará un modo de leer al tiempo no entendido como lineal, cronológico. Será Miller quien destaque la diferencia entre tiempo lógico y duración. Así como será fundamental considerar el valor clínico de los tiempos lógicos para la duración de la sesión analítica, el trayecto del análisis en sí hacia su conclusión y la salida. También serán de gran rigor para la consideración formal de los tipos clínicos.

 

Sobre el sofisma

(Argumento falso o capcioso que se pretende hacer pasar por verdadero)

Tres prisioneros (A,B y C) son llamados por el director de una cárcel. Se les informa que uno de ellos será liberado a condición de superar una prueba.

Hay cinco discos: tres blancos y dos negros. Cada uno de los prisioneros llevará en su espalda un disco sin saber qué color porta. Podrán ver qué color de disco lleva su compañero pero ninguno podrá comunicárselo al otro.

Para que uno de los prisioneros sea liberado deberá salir y argumentar lógicamente qué color de disco es portador. “Es necesario que la conclusión sea fundada en motivos de lógica y no únicamente de probabilidad”1. Son entonces lógicamente posibles tres combinaciones de los atributos característicos de los sujetos: dos negros-un blanco, un negro-dos blancos, tres blancos.

Los tres presos ven que sus compañeros son blancos. Cada uno de ellos puede pensar que es un negro o un blanco.

No habría ningún tipo de vacilación si se observara a dos negros. No es el caso. Las mociones suspendidas denuncian lo que han encontrado positivamente por lo que no ven: el aspecto de los discos negros.

Será imperiosa la observación de la conducta de los otros para la propia resolución. He aquí la importancia de las escansiones suspensivas. El valor del tiempo, de los avances y retrocesos, de la duda, la cavilación, lo que hace justamente al valor significante. Son significantes porque están constituidos por su tiempo de suspensión. Esto hace a la estructura temporal. Las instancias del tiempo son constituyentes en el proceso del sofisma, permiten reconocer un verdadero movimiento lógico donde la verificación está instituida por un proceso en que el sujeto ha transformado las tres combinaciones posibles en tres tiempos de posibilidad, etapas de razonamiento y duración.

El sofisma conserva todo el rigor constrictivo de un proceso lógico a condición de que se le integre el valor de las dos escansiones suspensivas. Se muestra verificado en el acto mismo en que cada sujeto manifiesta que ello lo ha llevado a su conclusión, “se van, se detienen, se vuelven a ir y se detienen, y finalmente se van”.2

El tiempo lógico es el pasaje a una conclusión en tres tiempos. Cada momento integra y modifica al anterior subsistiendo únicamente el último.

 

Momentos de la evidencia: los tiempos lógicos

El instante de ver o instante de la mirada es el primer momento, donde se aprecia el valor instantáneo, fulgurante de la evidencia. Aquí el sujeto es noético.

“Estando ante dos negros se sabe que uno es blanco”3, exclusión lógica que da base a su movimiento pero permaneciendo inmóvil. Valor instantáneo de la evidencia.

Lacan toma de la lógica el modelo de Prótasis y apódosis. “De ser..… solo entonces se sabe que se es….”4. Una instancia del tiempo cava el intervalo para que lo dado de la prótasis se mude en el dato de la  apódosis.

Se necesita el instante de la mirada. El sujeto aquí es impersonal. No se da en ningún sujeto. Este instante " es inmediato" es el que Lacan aísla en la función del instante de la mirada como una modalidad temporal propia, que no impone la consideración del otro. No habiendo dos negros, el sujeto es el único que puede asumir ser un negro. Se formula así la segunda evidencia.

El segundo momento lógico es el tiempo para comprender, un tiempo de meditación. Aquí el sujeto es indefinido, salvo por su reciprocidad. Su comprensión de las evidencias estará condicionada fundamentalmente por los movimientos de los otros. Es necesaria la espera, esperar lo que el otro va a hacer.

“Si fuese un negro, entonces los dos blancos que veo no tardarían en reconocerse como blancos”5. Se presenta la Intuición por la cual el sujeto objetiva. Si yo fuese un negro, él habría salido sin esperar un instante. Si se queda meditando es que soy blanco. Resulta esencial que vea lo que el otro hace. Que no pase nada implica que pasa algo. Se genera un tiempo circular: si uno se mueve, se mueve el otro, si se detiene, el otro también…y el circulo recomienza.

Sujetos indefinidos salvo en su reciprocidad. Cuya acción está suspendida por una causalidad mutua en un tiempo que se escabulle bajo el retorno mismo de la intuición que ha objetivado. El sentido del tiempo para comprender es esta meditación. Es el sentido del tiempo de la espera. Es una etapa propia del razonamiento, pero su duración es incierta.

El tiempo para comprender puede reducirse al instante de la mirada. Pero esa mirada en su instante puede incluir todo el tiempo necesario para comprender.

El tiempo es un efecto de estructura.

Pasado el tiempo para comprender, el momento de concluir es el momento de concluir el tiempo para comprender. De otra manera este tiempo perdería su sentido.

El tiempo apremia bajo la urgencia del movimiento lógico como el sujeto precipita a la vez su juicio y su partida. Será fundamental destacar el valor de la prisa.

El sujeto en su aserto alcanza una verdad que va a ser sometida a la duda, pero que no podría verificar si no la alcanzase primero en la certidumbre. La tensión temporal culmina en él. Me apresuro a afirmar que soy un blanco, para que estos blancos, así considerados por mi, no se me adelanten en reconocerse por lo q son. Es este el aserto sobre uno mismo, por el que el sujeto concluye el movimiento lógico en la decisión de un juicio, la propia acción como engendrando su certeza. Retorna el momento de comprender. Se tambalea la instancia del tiempo que lo sostenía objetivamente, reflexión en el sujeto. Resurge el modo subjetivo de tiempo de retraso, se presenta lógicamente como la urgencia del momento de concluir.

Es pues el momento de concluir que él es blanco; efectivamente si deja que se le adelanten sus semejantes en esa conclusión, ya no podrá reconocer si es o no es un negro. Se concluye mientras se depende de lo que los otros hacen. El acto en el sentido de Lacan, en este texto, se sitúa entre las dos conclusiones y comporta evidentemente un riesgo y una urgencia.

El momento del acto en sí implica una situación apremiante angustiosa como antecedente. Dirá Miller(2004): “El acto funda la certeza, se concluye al partir, y en ese movimiento de conclusión quedamos incluidos como datos que justifican el hecho de partir. Si no salimos, pues bien, este dato no irá nunca a inscribirse de modo tal que justifique nuestra salida”6.

Notes

1.Lacan,Jacques "El tiempo lógico y el aserto de certidumbre anticipada Un nuevo sofisma”. En Escritos 1. Editorial Biblioteca Nueva,S.L, p.194.

2.Miller, Jaques-Alain. Los usos del lapso. Buenos Aires, Paidós, 2004, pp.298

3.Lacan,Jacques "El tiempo lógico y el aserto de certidumbre anticipada Un nuevo sofisma”. En Escritos 1. Editorial Biblioteca Nueva,S.L, p.199.

4.Lacan,Jacques "El tiempo lógico y el aserto de certidumbre anticipada Un nuevo sofisma”. En Escritos 1. Editorial Biblioteca Nueva,S.L, p 200.

5.Lacan,Jacques "El tiempo lógico y el aserto de certidumbre anticipada Un nuevo sofisma”. En Escritos 1. Editorial Biblioteca Nueva,S.L, pp.200.

6.Miller, Jaques-Alain. Los usos del lapso. Buenos Aires, Paidós, 2004, pp. 302.

Bibliografia

- Lacan,Jacques "El tiempo lógico y el aserto de certidumbre anticipada Un nuevo sofisma”. En Escritos 1. Editorial Biblioteca Nueva,S.L.

- Miller, Jaques-Alain. Los usos del lapso. Paidós, Buenos Aires, 2004.

Natalí Boghossian

El tiempo lógico y el aserto de certidumbre anticipada. Un nuevo sofisma

NODVS LIX, desembre de 2020

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